Las aplicaciones Web ofrecen la ventaja a las empresas y a sus clientes de utilizar
una herramienta robusta que no necesita instalarse en la computadora en la que se
está utilizando, por ello la aplicación Web puede ser utilizada independientemente
de la localización geográfica del usuario y de las características del equipo en
uso, solo se requiere un navegador de Internet que cumpla con los estándares necesarios.
El surgimiento de lo que se ha denominado Web 2.0 o "software como servicio" ha
dado un gran impulso a la utilización de aplicaciones Web en muy distintos ámbitos
y con diversas funcionalidades.
Hacia adentro de su organización las aplicaciones Web forman el vínculo de las personas
con los procesos y eventos del área de sistemas, ofreciéndose como un servicio para
consumo de los actores humanos.
El uso de tecnologías como AJAX y Silverlight en las aplicaciones Web pueden mejoran
la productividad de las mismas y permiten al usuario sentirse tan cómodo como lo
haría usando una aplicación cliente local.